Al amanecer, los líderes religiosos deciden entregar a Jesús a Pilato, y Judas, al ver que Jesús ha sido condenado, siente un profundo remordimiento, devuelve las treinta monedas y luego se quita la vida. Con ese dinero los jefes sacerdotes compran el campo del alfarero, ya que no podían usarlo para el tesoro por considerarlo impuro. Así se cumple lo anunciado por el profeta acerca del precio con que fue tasado.
Hechos 6,8 – 7,1
En este estudio de Hechos 6,8–7,1 vemos cómo Esteban, lleno de gracia, poder y del Espíritu Santo, fue usado por Dios no solo en el servicio práctico, sino también como testigo valiente del evangelio. Aunque Weiterlesen
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